El padre de la creadora de 68INSPIRED conducía un taxi. Su número era el 68.
Durante años, aquel taxi significó carretera, movimiento, trayectos. Significó historias que se contaban en un trayecto de quince minutos y no volvían a repetirse. Significó personas que subían siendo desconocidas y bajaban, a veces, habiendo hablado de algo que no le habían contado a nadie más esa semana.
Con el tiempo, ese número dejó de ser solo el número de un coche. Se convirtió en una forma de explicar algo que cuesta explicar de otra manera: las relaciones también necesitan movimiento.
"Hay números que cuentan. Y otros que, además, nos llevan a algún sitio."
Cuando dejamos de hacer cosas juntos —de descubrir, de hablar de verdad, de improvisar— podemos acabar viviendo la relación en piloto automático. No porque algo vaya mal. Simplemente porque dejamos de movernos.
De esa idea nace Inspired by 68: 68 paradas para volver a poner una relación en movimiento. No es terapia de pareja, ni pretende serlo. Es una excusa concreta —68 de ellas— para seguir eligiéndoos.
Un número, cuatro ideas
Movimiento
Las relaciones que se cuidan son las que no dejan de moverse, aunque sea despacio.
Recuerdos
No los que se compran, los que se viven y luego se guardan.
Conexión
La que se construye en un trayecto corto, no solo en las grandes ocasiones.
Elección
Elegir al otro no una vez, sino todas las que hagan falta.
No creemos en una marca de taxis. El taxi es solo el origen. Lo que construimos en 68INSPIRED son experiencias, juegos y recuerdos para parejas que todavía quieren seguir descubriéndose — con o sin coche de por medio.
Con cariño, 68INSPIRED